Para el proyecto «El artista ciego» pedí a varios artistas iraníes que me permitieran grabarles mientras pensaban en imágenes con los ojos cerrados. Se trataba de captar el momento preciso en que generaban una imagen interior.

Encontramos a Mahdi por casualidad pintando en el suelo de una calle de Jadz y le propusimos participar. Después de consultar a su maestro, aceptó y le grabamos allí mismo.

Tiempo después volví a la grabación de Mahdi, la aislé del resto del proyecto y ralenticé la velocidad. Los gestos compulsivos propios de la parálisis cerebral me parecieron entonces un catálogo de emociones. Como si lo que llamamos «diversidad» no fuera más que un desfase en el tiempo de reproducción. Como si Mahdi, al que tanto le gusta el tiempo lento de los lugares antiguos, fuese consciente de su expansión o contracción y se colocase en uno de sus pliegues para asistir a un espacio lleno de tiempo dilatado.

«Pinto siempre en espacios públicos, pinto a partir de mis sueños, en ocasiones en blanco y negro y en otras con color. Uso siempre mis dedos para pintar. Pinto siluetas de personas tristes cuya tristeza les impide ver más allá de ellos mismos. Si miran al futuro las personas cambian. Me gusta pintar en espacios antiguos; la ciudad está cubierta de muros, me gusta mirar los muros y descubrir allí imágenes. Me gustan los lugares antiguos porque fueron construidos hace tiempo, están llenos de recuerdos, de amor y de historias. Las paredes me hablan, me dicen que todas las personas son una misma. Los lugares nuevos no dicen nada, no me hablan. Los olores del espacio y los sonidos de la gente me inspiran muchas imágenes. Las paredes me dan fuerza. Rezo siempre antes de pintar». Mahdi Montazeran, pintor de Jadz (Irán):

  • ficha:

    • Duración: 5’ • España /Irán, 2020 • Formatos: HDV • B/N

  • histórico:

    Estrenado en Centro Cultural de España en México dentro de la muestra «También aquí también ahora», comisariado por Maite Barrera. Octubre 2022