Claroscuro del bosque, como proyecto artístico, ha querido ser un diálogo sobre un diálogo. Diálogo entre la poesía y el dibujo para hablar de un diálogo del que apenas nada sabemos, el que se produjo entre Celan y Heidegger en 1967 en la Selva Negra, en la cabaña propiedad de este último. Un encuentro que corre el riesgo de convertirse en un episodio casi novelesco, pero en el que se abre como un interrogante o una herida la sombra del Holocausto, la memoria de los muertos en el poeta judío, los coqueteos de uno de los grandes del pensamiento alemán con el nazismo.
técnica:
tinta china, aguada, plumilla, lápiz y técnicas mixtas.